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sábado, 17 de septiembre de 2011

Manifiesto de la Escuela de Filosofía de la Asamblea de Granada (1ª parte)




SPANISH REVOLUTION. PROYECTO DE MANIFIESTO 15-M

Escuela de Filosofía de la Asamblea de Granada

PRIMERA PARTE. 12 TESIS Y UNA PROPUESTA.

La Escuela de Filosofía de la Asamblea de Granada se define como la escuela del pensamiento de las personas filósofas indignadas. Su tarea consiste en dar cuenta de la unidad interna entre la gran Filosofía, el pensamiento popular y la spanish revolution, así como la crítica a la ideología del sistema imperante. Por ejemplo, la expresión popular “bueno, bonito y barato”, es decir, lo bueno, lo bello y lo económico es similar a la del filósofo griego Heráclito, del s. VI a.e., “lo bueno, lo bello y lo justo”, donde un sentido de lo justo que no esté ya dicho en lo bueno parece que es, justamente, lo económico. Estos son principios grandes entre los grandes, y son la medida que todas las personas tenemos para cuanto pensamos, deseamos, queremos y hacemos. Una forma de ver la falsedad de la ideología de este sistema es que ha convertido estos principios en imposibles, incluso en principios negativos a combatir. Las personas indignadas, en cambio, queremos un “sistema” ( político, económico, jurídico, etc.) bueno, bello y económico.

TESIS:

1ª. Ética política universal.
Este manifiesto no es una ideología sino un proyecto de ética política universal, y, por tanto, está y estará por siempre abierto.

2ª. Liberación.
Luchamos, con la fuerza del amor, no la del odio, contra todo régimen de señorío y servidumbre, sea cual fuere la máscara que adopte. En la verdadera comunidad política reinan la amistad pública y la felicidad pública.
También el burgués es un régimen de señorío y servidumbre, y el modo de vida burgués una esclavitud. La dominación de la clase burguesa aparece de un modo relativo. Aunque el derecho abstracto que hoy padecemos es burgués, no es una clase dominante establecida jurídicamente de un modo expreso. Sin embargo, sí lo es, de hecho, generalmente, por nacimiento en una familia rica. Hay situaciones intermedias, las de las clases medias, que sirven y son servidas, pero también son o pueden ser relaciones de señorío y servidumbre; también aquí hay, por turnos, dominación, humillación, etc. No es un servicio recíproco, democrático, el de la buena división del trabajo, el de la cooperación. Las clases medias amortiguan la tensión, pero no hacen que el régimen sea libre. Sigue, pues, habiendo dos clases, la heredera (¡y sus ideologías son las que más hablan de mérito!) y la desheredada. Lo cual es incompatible con la Democracia.



Todo el sistema burgués (en política, en economía, incluso en la ciencia, según creen) se rige por esta regla: “sí o no, lo tomas o lo dejas”. (Pero, si no, tienes dictadura o no comes). No hay deliberación, conocimientos, experiencia, debates, críticas, propuestas, participación… Un voto cada cuatro años y, para muchos, aceptar cualquier empleo, es lo máximo a lo que se puede aspirar en este sistema.

3ª. Dignidad humana.
Ética política universal, decimos. Este manifiesto pretende ser una muestra de que lo universal no ha de ser pensado como algo que, por su generalidad, sea un concepto cuasi vacío, y que por ello puede cumplir una opresiva función ideológica (como el etnocentrismo, por ejemplo). Lo universal, referido a la esencia, es, para la Filosofía, lo más intensivo y concreto, en este caso, la persona. (Políticamente, la persona ciudadana).

lunes, 5 de septiembre de 2011

15-M: diagnosis de un movimiento transpolítico por la democracia y la dignidad del ser humano.




Voy a resumir, a modo de conclusión, el análisis realizado en los anteriores artículos acerca de la situación del ser humano y la sociedad en nuestra cultura europea, situación que en la actualidad ha dado lugar a un estado generalizado de indignación finalmente expresado (en el Estado español) a través del movimiento 15-M.


En el primer artículo analizábamos las corrientes de pensamiento filosófico-político que desde la Ilustración han tratado de fundamentar racionalmente la organización social y la vida del ser humano. Veíamos cómo el reconocimiento de su dignidad con el objetivo de avanzar hacia una humanidad en libertad, en un orden social justo, constituyó el eje central que inspiró buena parte de la producción filosófica del movimiento ilustrado. Sin embargo, la dignidad humana quedó en una aspiración ética y sólo reconocida formalmente, pues los derroteros, como criticó Marx, avanzaron hacia una progresiva cosificación del ser humano, a su tratamiento como una mercancía más entre otras mercancías.


En buena medida ello fue así porque se impuso el pensamiento liberal, que pretendía la inviolabilidad de las libertades individuales y de la sociedad civil, reduciendo el papel del Estado a su condición de garante de las mismas. El resultado de entender la sociedad civil como un sistema comercial, un mercado autónomo y libre de las injerencias del Estado ha sido la creciente desigualdad económica y social, la generación de estructuras sociales que impiden en la práctica el ejercicio real de las libertades por clases sociales y sectores mayoritarios de la población.


El fracaso evidente de la consideración de la dignidad humana como un derecho inalienable de todas las personas, a pesar de que con el Estado del bienestar se trató de disminuir dicha situación, ha provocado la revuelta ética a la que asistimos en nuestros días. Esto fue tratado en el segundo de los artículos.