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domingo, 23 de junio de 2013

Para el contexto histórico-político e ideológico de nuestra época.


Coordinadora 25S. Texto para las III Jornadas del 25S.



Sentido de nuestra crítica. Aquí nos referimos a la doctrina liberal en cuanto sustentadora de un régimen de ilegítima desigualdad o de privilegios, no, evidentemente, a aquellas personas que se han llamado “liberales”  y han luchado por la libertad. Y lo mismo hay que decir de la crítica a la religión en general y al cristianismo en particular. Las personas “liberales” y religiosas que han luchado por la libertad pertenecen  a la historia que reivindicamos, nuestro tesoro.

viernes, 24 de mayo de 2013

La función rectora de las minorías en la propuesta de Ortega. Luces y sombras como conclusión (y 5).





5. La función rectora de las minorías en la propuesta de Ortega. Luces y sombras como conclusión.

Tras las dispersas, poco precisas -y a veces inconexas- caracterizaciones acerca de quiénes, cuándo y cómo podrían ser las minorías selectas de las cuales se palpa y lamenta su ausencia, al menos para la función directora de la sociedad que Ortega querría, me atrevería a aventurar la siguiente hipótesis, a partir tanto de España invertebrada como de La rebelión de las masas:

sábado, 27 de abril de 2013

Qué minorías serían esas que se han ausentado en la sociedad española desde la constitución del Estado (4).




4. Q minorías serían esas que se han ausentado en la sociedad española desde la constitución del Estado. 


Pensando el concepto de minoría selecta o de élite, no como una categoría sociológica (tanto minorías de subsistemas sociales funcionalmente definidos como en términos de grupos de poder sobre la sociedad) o política, tal como sucede en las modernas sociedades occidentales donde la burocratización del Estado ha conformado orgánicamente una clase política, sino más bien a lo que posteriormente se entendería por la  función social de los intelectuales[1], o lo que es lo mismo, el ejercicio de la actividad intelectual como estímulo de la renovación social, en este sentido, el concepto de minoría sí parece más apropiado para el que Ortega defendería los años anteriores a la dictadura de Primo de Rivera (1.923) y que coincidiría con la época marcada primero por la influencia neokantiana (hasta 1.913 aproximadamente), en la que la labor de los intelectuales complementaría a la burguesía emergente y su acercamiento posterior a la fenomenología husserliana y abandono de las categorías sociales modernas.

lunes, 25 de marzo de 2013

Elitismo y poder social. Estudio crítico del concepto orteguiano de minoría. Las minorías y el ejercicio de sus funciones (3).



3.- Las  minorías y el ejercicio de sus funciones.




Durante varias décadas del siglo pasado, entre la élite de los saberes filosóficos que contribuyeron al sostenimiento de la actividad y las investigaciones filosóficas se encontraron dos grandes maestros que compartieron como misma matriz filosófica la fenomenología existencial, a saber, M. Heidegger y J.P. Sartre. Nadie duda en reconocerles tal condición dentro de la comunidad filosófica. Pero fuera de ella y en relación a la sociedad, ¿compartían el mismo  nivel de integración, reconocimiento o de interacción identificable por el hecho de pertenecer a la minoría selecta que cultivaba el saber filosófico? Sabemos que no. Por ello la función social de ambos fue bien diferente. No por cultivar el magisterio filosófico, que ambos se reconocían, les llevaba más allá del estudio e interés en sus respectivas obras.

martes, 19 de febrero de 2013

Manifiesto de constitución de la Asamblea de Andalucía Córdoba, 16 de Febrero de 2013











                                   Manifiesto de constitución de la Asamblea de Andalucía
                                        Córdoba, 16 de Febrero de 2013

Andalucía y los andaluces sufrimos con especial intensidad los efectos de la actual crisis, que no sólo es financiera y económica sino también social, política, ecológica y cultural. A pesar de que el pueblo andaluz reafirmó en las calles su identidad política el 4 de Diciembre de 1977 y conquistó en las urnas el 28 de Febrero 1980 el reconocimiento de su derecho al autogobierno, más de treinta años después Andalucía continúa a la cabeza del desempleo en el Estado Español y en Europa, millones de personas están en una situación de pobreza, nuestros jóvenes vuelven a tener que emigrar, el territorio continúa desvertebrado, nuestra cultura sigue siendo degradada y las instituciones de la Junta de Andalucía funcionan ajenas a las más importantes necesidades y aspiraciones de los andaluces, lo que  ha llevado a un alejamiento general de la política (que es confundida con el sistema de partidos) y a un escepticismo generalizado a causa de la falta de canales de verdadera participación.

miércoles, 30 de enero de 2013

Elitismo y poder social. Estudio crítico del concepto orteguiano de minoría (II).


2. Los mejores y las minorías definidas funcionalmente.


Empezaremos por preguntar si aquellos considerados los mejores, los que cultivan la “excelencia”, lo son porque ésta estaba definida, como por ejemplo el ideal normativo de cultura[1], y algunos individuos la alcanzaron, o porque se auparon en posiciones de poder social, económico, político, etc., se les ha atribuido socialmente la condición de los mejores, las minorías selectas en sus propios ámbitos de actuación, ámbitos al que las mayorías estarían socialmente limitadas en sus posibilidades de acceso y, como hablamos en términos de poder, quedarían subordinadas. Pero también cabe como tercera posibilidad el tratarse de una condición subjetiva, de empeño personal, esfuerzo y exigencia que tendría proyección en la sociedad, posibilidad que no estaría reñida con las anteriores; antes bien, aquellas podrían ser una consecuencia de ésta. Con ciertas oscilaciones, Ortega se inclinaría por ésta última.


jueves, 3 de enero de 2013

Elitismo y poder social. Estudio crítico del concepto orteguiano de minoría.




Uno de los aspectos más brillantes contemplados por Ortega en su obra La rebelión de las masas es, sin duda, la caracterización del tipo de hombre medio que domina nuestras sociedades y que Ortega vislumbraba ya en su época: el hombre-masa. Aunque los principales elementos que iban a contribuir a identificar ese tipo de hombre, sujeto a un proceso de socialización en el que el incremento de los medios de producción y consumo, debido en gran parte al desarrollo imparable de la ciencia y la técnica y que unido, según Ortega, a la extensión e interiorización de los valores de la democracia y los derechos ciudadanos, estaban presentes en su época, década de los veinte, parece sin embargo que lo que estaba caracterizando sería más bien la configuración de las masificadas sociedades europeas a partir de los años sesenta.
           
Considero bastante acertadas las diferentes tipologías del hombre-masa. Sin embargo, no parece tan válido lo que Ortega denomina triunfo de la hiperdemocracia, ni en aquellos precisos momentos ni en los subsiguientes años de ascenso de los fascismos, ni en la Europa de la posguerra. Pero con todo, no deja de ser un brillante análisis como brillantes son los apuntes que despliega a lo largo de la obra con esa superación que representa la razón vital respecto al racionalismo y al vitalismo.

Menos satisfactoria me resulta la identificación e implementación del papel dirigente que, para la organización de la vida pública y la sociedad, Ortega pretendía de las minorías selectas. No obstante, y teniendo en cuenta el papel específico y más o menos relevante que en épocas diferentes han adquirido esas minorías, y si realmente es posible hoy que en nuestras democracias occidentales las personas de altura moral ejerzan la función dirigente y pedagógica frente a las imposiciones reactivas del resentimiento y del capricho, propias del hombre-masa, trato de diseccionar el concepto de minorías en Ortega, tanto en La rebelión de las masas como en España invertebrada.

De los 5 capítulos, hoy se publica el primero.